Feelthinking
una razón al servicio de las emociones
Todos somos “feelthinkers”. Aceptémoslo y aprovechémoslo para ser felices.
La razón resulta inútil si no está encajada y al servicio de unas preferencias “experimentadas”, propias de nuestra condición de “seres vivos” emocionales y sentimentales.

¿Qué más necesitamos para ser felices en un maravilloso mundo con tanta riqueza alcanzada? ¿Más cosas? ¿O quizás menos? Estamos llenos de interrogantes y cada uno tenemos nuestra respuesta o nuestro silencio ante la pregunta.

Intentamos a menudo comprender lo que nos rodea y buscar nuestra felicidad en este mundo tan loco y complejo, que está sujeto a un acelerado ritmo de cambio, que nos lleva a desconocer el rumbo y hace difícil diferenciar el bien del mal. Seguramente siempre ha pasado lo mismo, pero ahora esto parece mucho más marcado. Olvidamos nuestra condición animal, esencial en nuestra existencia humana y ello nos dificulta comprender nuestro propio funcionamiento y lo que de verdad importa. Irremediablemente estamos gobernados por nuestros instintos, que se sirven a su vez de las emociones y sentimientos para guiar nuestros comportamientos y preferencias. Solo en última instancia la razón actúa, siempre con su pretenciosidad de controlarlo todo, poniendo su granito de arena para pulir nuestras decisiones y comportamientos, ya decididos por un sistema de emociones y sentimientos muy poco consciente.

Feelthinking es como bautizo mi forma de pensar, escribir, de mirar, entender y relacionarme dentro del mundo… Una perspectiva respetuosa con la realidad de nuestra condición de animales socio-racionales.

Vivimos en la era de las experiencias, las emociones, los sentimientos, de la amabilidad. Riqueza tenemos mucha y debemos cuidarla, pero debemos mirar mucho más a nuestra condición de “seres vivos no robots”, como sujetos de experiencias, que sufren y disfrutan sin que ello esté muy relacionado con los niveles absolutos u objetivos de riqueza, bienes o prestaciones disponibles. La “experiencia vivida” de nuestra relación con la riqueza y con los demás es lo que nos lleva a sentir felicidad o frustración.

Resulta fundamental conocernos, para comprendernos y entender así también a los demás. comprendiéndonos podremos decidir individualmente y como sociedad cuáles son las variables que conforman el bienestar y la felicidad en una sociedad rica. Quizá así podremos dejar de competir con los robots, que siempre serán superiores a nosotros en la capacidad de lógica y razonamiento, pero que nunca podrán regalarnos un buen beso con verdadero sentimiento.

Prestigioso neurocientífico y autor del famoso libro El error de Descartes explica que sin sentimientos y emociones, la razón se convierte en un absurdo procesador de datos y argumentos. Y ello no resulta nada útil a la “experiencia” de la vida, que solo se disfruta o sufre a través de la consciencia, la presencia, la experimentación o los sentimientos asociados a nuestro cuerpo. Más concretamente Damasio expresa que “cerebro y cuerpo son ingredientes de un mismo puré que posibilita nuestra mente.”

Alfredo Sanfeliz es miembro de
Alfredo Sanfeliz
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